viernes, 8 de diciembre de 2017

Cuando te paras gritas Juan y parece que me hablas, parece que me dictas las lineas, los versos que me señalan. Los pasos vuelcas con patadas, se para el tiempo, ya no quiero nada, ya no quiero nadie mas que tu cara, los ojos negros, tu distancia, las mías, niñas de tu espalda, las sábanas, tambores gratos que me alcanzan, me vuelcan, me entrañan, me da de si el alma. Se ensancha el aire, apenas pasa, deshace la realidad tan llana. Bailame el aire, Juan, marcan el ritmo tus pestañas, derrito mis frases en tu ganas, tu boca las linda, las rebana, comida de ansia, desecha en la cama.

Tiriti tran tran tran
Baila una camisa blanca,
de botones blancos,
de botones nácar,
golondrinas velan, la coronan palmas.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Y se paró el tiempo
con tus pies en movimiento.

Romero para mi alma,
cuando tus manos tricotan el cielo
sedas por bulería,
me abriste la puerta un día
vistiendo gasas de tientos.
Madre de mi calma,
tus costuras, mis alientos.
Hazme un traje de alegría,
que la bata de María
está hechita de remiendos.

                              A mi Salinera.

-"Crees que lo de papá y todo eso, va a afectarme?"
Mar removía los hielos de su gin tonic. Se sonrió.

lunes, 14 de agosto de 2017

O si una estrella te pica un ojo,
llamado así por un peregrino suspiro,
mentiroso como en ruedo,
un duelo de pañuelos de aire,
efímero, neutro, sin corteza...

En un ranchito me refugié
Cuatro paredes blancas como las almas de los niños me recibieron.
Allí corrí, pendiente de las horas, presente del tiempo, consciente.
A una cuna me mecí
confiada, cansada...
Me dormí en sueño.

Qué relámpago,
bofetada de dinero,
qué grito borracho.
Te dejo con miedo.
Te dejo siendo la mitad de lo que pisó tu suelo.

jueves, 27 de julio de 2017

Que tus ojos me asfixian el alma
como te recoges las telas
y me resuelvo en sus pliegues de puro anhelo,
que parece que me retienes las ganas,
se ciñen las muelas,
y tengo que clavarme los pies al suelo.

domingo, 25 de junio de 2017

No tiento.
No vuelo.
Se cierra la entrada al deseo.
Nada!
No sigas por alientos, camina cierto.
Que te digo ahora niña,
niña, no te siento.
Será, que como roble, se acaba el tiempo.
Dos, tres, ciento...
No da más el lamento,
no hay mas rosarios,
no hay mas contentos,
hay pasitos raros,
besitos tiernos de árboles,
alas de laurel,
claveles muertos.
Dale lumbre al querer.
Dale a eso.
Es, es, es.
No dudes, lo tienes, solo tienes que cogerlo.