sábado, 4 de diciembre de 2010


Y me quedarìa miràndolos eternamente. Todavìa me saltan las làgrimas cuando escucho a mi gata beber de su cuenco,ese ruidito!. Y me emociona aùn màs cuando me sorprenden en la noche,es como si en la soledad ese sencillo gesto le pusiera un broche al olvido,unos segundos eternos en mi cabeza de realidad ,de naturalidad,ese querer productivo sin conjuros que me recuerda que si tienes sed solo tienes que saciarla,ya no buscar en el pasado para saber que se hace en estas situaciones,no aclarar si la quieres frìa o del tiempo y menos si el vaso tiene que ser de cristal de Murano,solo beber,que a veces solo este gesto es un mundo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Cerrado por obras II

Vacía. Legrada de sentimientos.No hay calma,no hay viento.Precipitada sobre mi cabeza pero sostenida por el arnés de mis dudas no siento.Orden sin mudas,todo eterno ahora. Parada en el tiempo,barada. Barajada mi suerte,echada a suertes mi muerte y mis manos se retuercen en artrosis infinita,la barriga diminuta sin a quien parir. Asì descolgada ante el acantilado mis brazos aspan el viento,salpican mi cara la espuma,la bruma y lo intento pero no siento. A veces quiero caer,a veces me alejo pero casi siempre allì quieto el corazón,sutil el cerebro,sin blandir,sin sentir.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cerrado por obras

Mis ojos calladitos porque ya no pueden mirar. Cerrados en cortinas saladas. Cerrados descolgando cantos. Cerrados por miedo a que al despertar siga estando todo como estaba,el pan con sus migas,el agua helada y el espejo con mi reflejo viejo en el baño y los vahos no se han ido nunca. Cerrados por pánico. Es,quizás,la poca paciencia,el desasosiego cuando se es consciente de que todavía no se ha llegado,la apatía por tenerse aún tan lejos... Es hacer! pero en el hacer hay un mundo y los demás no lo saben y por eso viven felices en sus desidias,en sus estridencias,en sus neurosis. Pero cuando uno es consciente de que las desidias no son desidias y se queda allí,es el horror.
Existe un hilo invisible atado a la espalda por el que siempre tienes que volver hacia atrás a rehacer el camino para poder continuar por el siguiente y es así eternamente para el que es consciente del hilo.

martes, 26 de octubre de 2010

Mi habitación está vacía huele como a jergón,como a humedad,como a intensidad cortada,a la nada,al profundo ricòn sin aliento,sin aire,sin sentimiento,a sòlo el cuerpo de ojos lleno pero sin extremos,sin a qué agarrarse,sin sujeto,a predicado incierto,a miedo. Todos miran pero están vacíos,todos dicen pero no se escuchan,ni los escucho,algo dijeron en su momento. Mi habitación está vacía huele como a muerto,no hay sábanas en el colchón,no hay sonido,aquí no hay nada mío. Estoy sola y nadie lo sabe,solo me sé yo pero también está sola.

lunes, 11 de octubre de 2010

La piel y el laurel

Anoche yo me preguntaba
y no entendì la pregunta,
que podìamos hacer
con la necesidad de querer
ser en el otro.
Anoche me lo cuestionaba
y evitè la respuesta,
pues no soy de hacer apuestas
con la serenidad de una misma.
Y me parè en los tatuajes
que en la piel las sensaciones
son màs ciertas,
dan razones
cercanas a la verdad
y no requiere equipaje.
Y es verdad
y es màs cierto,
que si recurres a la piel
hay mas huellas
que el andar te va marcando,
hay esencia de azahar,
de romero y de cilantro,
de laurel en el cabello,
el corazòn huele a clavo,
brisa del mar barado
rebaña el pulmòn derecho.
Las mejillas
conservadas en salitre,
la pasiòn sobre el pecho
desbordado,
pies en tierra,
las pupilas
al acecho.
El sol relaja los labios
y el agua arruga las manos
que ya recorren la espalda
sacudidas que responden
a las palabras de tus brazos.
Y cuando el huracan se lleve
las casas y las aceras,
las ventanas,las fronteras
sòlo me quedaràs tu,
que me acoges,me iluminas,
me indicas y me fascinas,
me enseñas y me liberas,
bailan fuerte las hogueras
y me ayudas a sentir.
Se deshacen mis pasos.
Ya no hay rastro de mi.
En cenizas se quedaron
los versos que desnudaron
lo màs ìntimo de ti.
Las palabras las robò el tiempo,
sòlo quedan las pasiones
como una segunda piel
y las razones,
escondidas en cajones
escritas sobre papel
que ,a veces, descubre el viento.