martes, 26 de octubre de 2010
Mi habitación está vacía huele como a jergón,como a humedad,como a intensidad cortada,a la nada,al profundo ricòn sin aliento,sin aire,sin sentimiento,a sòlo el cuerpo de ojos lleno pero sin extremos,sin a qué agarrarse,sin sujeto,a predicado incierto,a miedo. Todos miran pero están vacíos,todos dicen pero no se escuchan,ni los escucho,algo dijeron en su momento. Mi habitación está vacía huele como a muerto,no hay sábanas en el colchón,no hay sonido,aquí no hay nada mío. Estoy sola y nadie lo sabe,solo me sé yo pero también está sola.
lunes, 11 de octubre de 2010
La piel y el laurel
Anoche yo me preguntaba
y no entendì la pregunta,
que podìamos hacer
con la necesidad de querer
ser en el otro.
Anoche me lo cuestionaba
y evitè la respuesta,
pues no soy de hacer apuestas
con la serenidad de una misma.
Y me parè en los tatuajes
que en la piel las sensaciones
son màs ciertas,
dan razones
cercanas a la verdad
y no requiere equipaje.
Y es verdad
y es màs cierto,
que si recurres a la piel
hay mas huellas
que el andar te va marcando,
hay esencia de azahar,
de romero y de cilantro,
de laurel en el cabello,
el corazòn huele a clavo,
brisa del mar barado
rebaña el pulmòn derecho.
Las mejillas
conservadas en salitre,
la pasiòn sobre el pecho
desbordado,
pies en tierra,
las pupilas
al acecho.
El sol relaja los labios
y el agua arruga las manos
que ya recorren la espalda
sacudidas que responden
a las palabras de tus brazos.
Y cuando el huracan se lleve
las casas y las aceras,
las ventanas,las fronteras
sòlo me quedaràs tu,
que me acoges,me iluminas,
me indicas y me fascinas,
me enseñas y me liberas,
bailan fuerte las hogueras
y me ayudas a sentir.
Se deshacen mis pasos.
Ya no hay rastro de mi.
En cenizas se quedaron
los versos que desnudaron
lo màs ìntimo de ti.
Las palabras las robò el tiempo,
sòlo quedan las pasiones
como una segunda piel
y las razones,
escondidas en cajones
escritas sobre papel
que ,a veces, descubre el viento.
y no entendì la pregunta,
que podìamos hacer
con la necesidad de querer
ser en el otro.
Anoche me lo cuestionaba
y evitè la respuesta,
pues no soy de hacer apuestas
con la serenidad de una misma.
Y me parè en los tatuajes
que en la piel las sensaciones
son màs ciertas,
dan razones
cercanas a la verdad
y no requiere equipaje.
Y es verdad
y es màs cierto,
que si recurres a la piel
hay mas huellas
que el andar te va marcando,
hay esencia de azahar,
de romero y de cilantro,
de laurel en el cabello,
el corazòn huele a clavo,
brisa del mar barado
rebaña el pulmòn derecho.
Las mejillas
conservadas en salitre,
la pasiòn sobre el pecho
desbordado,
pies en tierra,
las pupilas
al acecho.
El sol relaja los labios
y el agua arruga las manos
que ya recorren la espalda
sacudidas que responden
a las palabras de tus brazos.
Y cuando el huracan se lleve
las casas y las aceras,
las ventanas,las fronteras
sòlo me quedaràs tu,
que me acoges,me iluminas,
me indicas y me fascinas,
me enseñas y me liberas,
bailan fuerte las hogueras
y me ayudas a sentir.
Se deshacen mis pasos.
Ya no hay rastro de mi.
En cenizas se quedaron
los versos que desnudaron
lo màs ìntimo de ti.
Las palabras las robò el tiempo,
sòlo quedan las pasiones
como una segunda piel
y las razones,
escondidas en cajones
escritas sobre papel
que ,a veces, descubre el viento.
sábado, 9 de octubre de 2010
viernes, 8 de octubre de 2010
Tomar las riendas que las tenías olvidadas. Donde posas la mirada que te la vas dejando entre brisas y salta de cara en cara,de persona en personaje donde nunca plantas cimientos ni edifican huertos las pupilas escurridizas. Que es lo que se quema en esta olla a presión que te coronan los vapores de tantos pensares y nunca tan anorèxicos comensales fueron tus dedos. Que pretenden arañar las uñas si tus peregrinos ya no visten yagas pues son paralíticos los caminos inciertos y los paisajes yertos y sin casas. Tomar las riendas pues están descontroladas.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Enero 2001
El calor,casa,radiador,plata,desayunos,Foro,playa,el cuello de Pablo,un sofà,mi sofà. Los pies con calcetines cuando se plantan en las baldosas por las que por debajo pasan las tuberìas del radiador.El calor. Cuando entras por la puerta de casa. El calor. Desayunar en cualquier sitio,ese ritual! Cafè,galleta,Tulipàn,dos de azùcar,por favor, y en todas partes igual,allì estoy viva. Calor. Una vez vi la playa sola,sobre una roca,sola,recièn levantada y temblona bajo un novato jersey,sin veteranìa aún de dar calor;los ojos eran el horizonte o la arena o las dunas con las hierbas o aquel que corre o aquel que pasea,vaso de plàstico de acampada pero con leche,cafè o Nescafè y con cucharita de mango rojo,ves? como en casa. El calor. Plata,asì està pintado el radiador,de plata,se cae la pintura blanca de las habitaciones,se amarillean las del cuarto de estar,se engrasan las de la cocina,en los baños las cubren los vahos y se ennegrecen fantasmales,los pasillos se llenan de huellas,de huellas de la viejita con sus ventosas y hasta las azules de mi habitaciòn se caen si lo mismo hacen mis ojos pero el radiador siempre està plata, brillante,rasposa,opaca y suave,sòlo aquì en casa. El calor. El calor del cuello de Pablo,de la mejilla de Pablo,del jersey,de la espalda,la nariz no que està frìa porque es invierno,de su voz,la que sale rozando sus labios,lèntamente,a veces atopellada,pero asì,deslizàndose por aquèl precipicio suave y redondeado color calor,blandos,el calor de Pablo,suave y con olor a gominola,el calor del cuello de Pablo.El calor. El sofà,mi sofà,allì,hundida,verde o marròn allà cuando era pequeña,estirada,con mantita,con mantita de la casa de la playa,sin zapatillas,con Carmen,con mi madre,con la abuela y sus ojos pegañentos y cara de tortuga,con calcetines,arrebujadita,con pinzas de depilar,sin cojines,con cojines,con dolor de regla y bolsa de agua,con Pablo,con el calor del cuello de Pablo en mi sofà,en el sofà,en casa. El calor. El calor en el Foro son muchos,la mañana en Agosto,las lunas con la guitarra de Juan Andrès,la noche hundidos en colchòn de lana,la mañana en Julio,mermeladas de mora que hace mi madre,en Julio con Angelines,el despacho y la gente allì tràs la puerta con las cartas,las caras,los cuerpos,al sol,las manos al sol,la espalda,el pelo recojido,Septiembre,las tardes de recueste,sillas de playa ya tan usadas y los libros,cuantos libros!,las mañanas y la lareira y las tardes y las sombras por las hierbas,la noche y todo cruje porque se destensan las maderas,el Foro,los pàjaros y cuando antes de niños en la pajera,el miedo de la parte trasera,un pozo,el Foro,la tarde y una soledad deseada,estas que te llenan,picotear por la despensa y aquellos rìen y suena el bote de las pesetas,tarde,noche,mañana,el Foro. El calor. El calor del Foro y màs que no calientan a estas horas los recuerdos. El Foro,mi casa,mi casa y el cuello de Pablo y el calor,la playa con calor y el desayuno con playa o con sofà,con Pablo en casa y el radiador que es de plata y da calor.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Miro a los gatos acicalàndose y reparo en el momento en que,limpiándose las patas, comienzan a tirar de las uñas una a una arrancando la antigua para dar paso a la nueva limpia,flexible y afilada y pienso que así deberíamos de poder hacer con los errores arrancarlos con los dientes y que la conciencia se quede brillante. Siempre se puede volver a empezar. Vivir asì, como la mujer de la foto de Uliano Lucas, abofeteando a la vida con una carcajada eterna y marcar nuestras propias normas.
martes, 21 de septiembre de 2010
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