domingo, 10 de agosto de 2014

Más allá. Jorge Guillén

(El alma vuelve al cuerpo,
Se dirige a los ojos
Y choca.) - Luz! Me invade
Todo mi ser. Asombro!
Intacto aún, enorme,
Rodea el tiempo. Ruidos
Irrumpen. Cómo saltan
Sobre los amarillos
Todavía no agudos
De un sol hecho de ternura
De rayo alboreado
Para estancia difusa,
Mientras van presentándose
Todas las consistencias
Que al disponerse en cosas
Me limitan, me centran!
Hubo un caos? Muy lejos
De su origen, me brinda
Por entre hervor de luz
Frescura en chispas. Día!
Una seguridad
Se extiende, cunde, manda.
El esplendor aploma
La insinuada mañana.
Y la mañana pesa,
Vibra sobre mis ojos,
Que volverán a ver
Lo extraordinario: todo.
Todo está concentrado
Por siglos de raíz
Dentro de este minuto,
Eterno y para mí.
Y sobre los instantes
Que pasan de continuo
Voy salvando el presente,
Eternidad en vilo.
Corre la sangre, corre
Con fatal avidez.
A ciegas acumulo
Destino: quiero ser.
Ser, nada más. Y basta.
Es la absoluta dicha.
Con la esencia en silencio
Tanto se identifica!
Al azar de las suertes
Únicas de un tropel
Surgir entre los siglos,
Alzarse con el ser,
Y a la fuerza fundirse
Con la sonoridad
Más tenaz: sí, sí, sí,
La palabra del mar!
Todo me comunica,
Vencedor, hecho mundo,
Su brío para ser
De veras real, en triunfo.
Soy, más, estoy. Respiro.
Lo profundo es el aire.
La realidad me inventa,
Soy su leyenda. Salve!

lunes, 23 de junio de 2014

Lo que me forja

Me llamo como el olor del tomillo.
Me forjo a través de los montes,
de los bosques amarillos.
Dicen mis bailes,mis alientos,
de los ríos, de las ramas,
las savias de los robles;
resina fresca recorre,
viste, los impulsos míos.
Mis pasos acompañan las corrientes vítreas,
sus cantos,
y recorren la tierra de ti,
de tu deseo,
que cumplo como se abren los surcos en los campos,
abona el cuerpo,tanto me empeño.

domingo, 8 de junio de 2014

Tras los abedules

todo toma velocidad.
Quien está tras los abedules?
Cogiendo velocidad mis ojos.
Quien está? El miedo.
Desciende agalopada en un vestido blanco, como una diosa del bosque, como si ella fuese todo el silencio que emiten las pieles. Probar la textura, rozar la epidermis.
Todo toma velocidad tras los abedules.
Quieren decirme huye!, corre!
Quieren decirme mira!
Quieren decime ven!, entra...
Todo es abandonado tras los abedules.
Desciframos los mensajes en sus pieles, tras los abedules.
Y allí se queda, agotada de bajar la colina, sudada de velocidad, tristeza de la prisa, gritando hacia el centro para no doler, y todo se oculta tras los abedules.
Tras los abedules hay un río que apenas baña mis huellas, y se pierden hacia una casa y se enciende una luz y se amasa.
Quién está tras los abedules
cos ollos fixados nos meus, Amalia.
Un silencio en su boca,
el silencio en sus ojos y los gritos en las manos que se abrazan al pecho amordazando claves, versos.


Qué esconderán tras de si los abedules, recios, alineados, sin error, no dejándote ver el interior de sus entrañas? Allá se oculta mi miedo, observándome tras las sabias pieles, viendo pasar ráfagas de soledad. Los bosques de abedules son como las capas de piel ocultando el alma de las personas.

miércoles, 23 de abril de 2014

Nací tras los castaños,

tras sus enaguas de óxido rendidas, antes del frío, antes que el cristal del río.
Nací hueca de amor, abrí los ojos, clueca de risas, llena de prisas, antes del frío, antes del tendal sombrío.
Antes de llorar, sentí; antes de sentir, caminé; antes de mentir, amé; antes de soñar, creí; después, el frío, de frente, en este umbral mío.
Parada, enfrentada, la pregunta en la mirada...
Acompáñame por los senderos, curvas bordadas de pinceladas breves, líneas pendientes de dedicados rezos, bailes de manos bajo el manto de cerezos, dobles pasos, pasos cortos, pasos ciertos, pasos de otros, lunas, días, martes, años...
agarrada de tus manos, abrazándome a tus muertos.
Nací desnuda, nací vacía y sigo llena de dudas, llena de frío, allá donde baila el río.

sábado, 29 de marzo de 2014

Nada II

La soledad sonora como un silencio a gritos como un vacío denso donde la culpa tiende su carpa de borlitas y panfletos. La soledad como un arca mística a la deriva de un río, no un mar,solo un río, cargado de ladridos, de pezuñas reclamando tierra firme. La soledad aparte, tengo que irme, abandonarme y más dejada todavía, como en tren de cercanías y aun allí quieres dejarte.

Nada

No me duelo dentro
No me duele nada
No huelo a nada

Los dedos tricotan en el aire, se buscan los amantes con los radares de sus uñas,pero ya no vuelan. Allá se quedaron los caminos. Se me aburre el alma, tanto pienso.

Estos renglones vacíos se prestan a ser licuados pero nada mas un campo yermo me parecen y no aran suspiros las huellas de mis manos. Señala el indice, cenizas hallo.

Mis ojos se duermen al contemplarlos y apresuran noches tempranas, pupilas aun rezando suave sobre ellos en eterno beso firme.

Tengo que irme, dejar atrás estos intentos, vaciar las yagas lento, desandar lo andado y recoger lamentos.