viernes, 10 de mayo de 2013

Cuándo, esta pendiente...

Cuándo me dejará esta pendiente,
esta tendencia al desencanto.
Yo, que me prometía ciruelas en la frente,
no hago mas que plantar ruegos en los labios.

Cuándo sanarán las caries de mis brazos,
asir los extremos de estos puentes colgantes,
que tengo las ganas hechas de retazos,
amplia la carne, falta de dientes.

Y cuando la noche llegue a estos portales
y la luz se atenue en los pulmones,
que me oculten, allá, lejos, en los montes.

Pues es entre el tomillo y los pinares,
entre cantares y pastores de muflones,
donde vetustas encinas sangran mi nombre.

miércoles, 1 de mayo de 2013

LA DIVINIDAD. Juan Gil-Albert

Sí no hubiera sabido lo que soy,
si no me hubiera ahondado en el abismo
de mi suerte,
qué distinto sería el universo
y mi misma virtud.
Pero inconsciente y dueño de las cosas
tal vez una luz nueva me alumbrara
menos funesta, un alma más voluble
seguiría alternando sus placeres
con sus desconfianzas, y en el seno
de lo imprevisto, yo, como una larva
que apenas sabe nada del proceso
de su ambición, me iría transformando
de aquel joven en este pensativo
que no halló su ventura. Pero entonces,
qué sin saber, qué sola complacencia
hubiera sido; no, cuántas promesas
se habrían resistido a realizarse
dentro de mi, qué sueño insatisfecho.
Sé ahora así del orbe y de mí mismo
lo que esperaba, nada permanente,
una verdad remota, inabarcable,
pero segura y fiel. Este silencio
que tantas veces,solo, frente al mundo,
he logrado saber lo que decía
no es un arcano, es fe de mi existencia.
No hay como reparar en esta cosa
del vivir solitario,
para que nos sintamos prisioneros
de una grandeza extraña:
del ser.
Yo soy,me digo.
Soy esta soledad intransferible,
este fuego interior.
Me muevo, pienso, hablo, me enamoro,
doy fe de vida.
Doy fe de mi ilusión.
Me entretengo pasando cuenta a cuenta
los días fugitivos.
Y una ansiedad avanza retadora
como un ala sublime.
¿Una ansiedad de qué?
De nada exactamente.
De ser esto que soy, de acostumbrarme
a todo cuanto he sido: un hombre solo.
Un gran disipador de la existencia,
un conductor feliz de la energía:
nada concreto: un dios.

domingo, 28 de abril de 2013

Mi habitación está vacía,huele como a jergón,como a humedad,a intensidad cortada,a la nada, al profundo rincón sin aliento, sin aire, sin sentimiento, a sólo el cuerpo de ojos lleno pero sin extremos, sin a qué agarrarme, sin sujeto, a predicado incierto, a miedo. Todos miran pero están vacíos, todos dicen pero no se escuchan, ni les escucho, algo dijeron en su momento. Mi habitación está vacia, huele como a muerto, no hay sábanas en el colchón, no hay sonido, aquí no hay nada mío. Estoy sola y nadie lo sabe, sólo me sé yo pero también está sola.